El centro de negocios «Romanov Dvor» es un edificio que combina arquitectura moderna con la elegancia clásica de un distrito histórico en el corazón de Moscú.


El cliente se acercó con la tarea de restaurar la geometría y el aspecto de una escalera de concreto después de una instalación fallida por parte del contratista anterior. Fue necesario eliminar grietas, descamaciones y defectos.
La precisión de la geometría. El objetivo principal fue restaurar la forma de las estructuras de las escaleras respetando todos los ángulos y líneas de diseño, para devolver la concepción original del arquitecto.
Estética y material. Buscamos lograr un patrón y una textura de concreto natural, al tiempo que preservamos la solidez y la expresividad de la estructura.
Resistencia y durabilidad. La superficie fue reforzada con compuestos penetrantes especiales, lo que aseguró resistencia al desgaste y a las cargas operativas.
Mínimo ruido y polvo. Los trabajos se realizaron durante la noche para no interrumpir las operaciones de las oficinas vecinas.
Responsabilidad por el resultado. No nos limitamos a corregir defectos, sino que llevamos la superficie a un nivel de calidad tal que el acabado decorativo se volvió innecesario; el cliente renunció al microcemento y optó por un acabado de hormigón natural.
Aplicación de rectificado con diamante utilizando herramientas esféricas para la corrección precisa de formas complejas
Reparación de desperfectos y hormigonado con compuestos tecnológicos
Creación de una textura uniforme y profundidad de color sin la aplicación de recubrimientos decorativos
Fortalecimiento de la superficie para una operación duradera


El proyecto comenzó con una discusión detallada de la tarea encomendada y un análisis del estado de la estructura de la escalera, dañada tras el montaje inicial. Junto con el arquitecto y los representantes del cliente, se desarrolló un plan preciso para restaurar la geometría y la superficie, se determinaron los métodos de procesamiento y se acordaron soluciones tecnológicas que permiten preservar la visión del autor.
En la siguiente etapa, nuestro equipo realizó el refuerzo de secciones individuales para restaurar los ángulos y proporciones de diseño de la escalera. Todos los defectos —grietas, astillas, descamaciones— fueron corregidos utilizando compuestos de fortalecimiento que aseguraron la monoliticidad de la estructura y una alta adherencia entre las capas.
La etapa final fue el procesamiento gradual del recubrimiento, durante el cual la escalera adquirió una textura noble y un tono gris grafito natural de concreto. Gracias al delicado trabajo con el material, la superficie adquirió profundidad, expresividad y durabilidad, permitiendo al cliente renunciar a un recubrimiento decorativo en favor de un concreto arquitectónico puro.

















